Aviso Médico: El contenido de este artículo es de carácter puramente informativo y educativo. En ningún caso sustituye el diagnóstico, tratamiento o consulta presencial con un pediatra certificado.
A las pocas semanas de nacer, muchos bebés comienzan a desarrollar unas costras amarillentas, escamosas y de aspecto grasoso en su cuero cabelludo. Esta condición, conocida popularmente como costra láctea (y médicamente como dermatitis seborreica infantil), es muy común y suele alarmar a los padres primerizos, quienes a menudo se preguntan si se trata de un problema de higiene o una infección grave.
La buena noticia es que la costra láctea es inofensiva, no le causa picazón ni dolor al bebé, y no es contagiosa. A continuación, te explicamos por qué aparece y cómo puedes eliminarla de forma totalmente segura en casa.
La costra láctea es una inflamación benigna de la piel que afecta principalmente el cuero cabelludo de los lactantes. A pesar de su nombre popular, no tiene ninguna relación con el consumo de leche ni con alergias alimentarias.
Aunque su causa exacta no está del todo clara, los médicos coinciden en que se debe a dos factores principales:
Es fundamental recalcar que la costra láctea no ocurre por una mala higiene. Puedes bañar a tu bebé adecuadamente todos los días y aun así podría desarrollarla.
La costra láctea es muy fácil de identificar:
Nunca intentes levantar las costras secas con las uñas o con peines de dientes cerrados mientras estén duras. Para quitarlas sin lastimar la delicada piel de tu bebé, sigue este método de tres pasos:
Aplica una cantidad generosa de aceite para bebé, aceite de almendras dulces o aceite de coco virgen en las zonas afectadas del cuero cabelludo. Da un masaje muy suave con las yemas de tus dedos. Deja actuar el aceite durante 15 a 30 minutos para que penetre y suavice las escamas secas.
A la hora del baño, moja la cabeza del bebé y aplica un champú infantil suave. Utiliza un cepillo de cerdas muy suaves para bebé o una toallita de algodón húmeda y realiza masajes circulares muy suaves sobre el cuero cabelludo. Verás cómo las costras ablandadas por el aceite comienzan a desprenderse con el agua.
Enjuaga bien el cabello del bebé con agua tibia para retirar cualquier residuo de champú y aceite (dejar aceite acumulado puede empeorar la condición). Seca con una toalla suave dando toques y usa un peine infantil de dientes redondos para retirar las costras sueltas que hayan quedado atrapadas en las hebras de cabello.
Aunque la costra láctea suele resolverse sola o con los cuidados en casa descritos, debes consultar a tu pediatra si notas que:
Si tienes dudas sobre el cuidado de la piel de tu bebé, te aconsejamos consultar con un especialista. Encuentra a los mejores pediatras en Guatemala a través de nuestro directorio verificado de PediatrasGT.