Aviso Médico: El contenido de este artículo es de carácter puramente informativo. Si notas que tu hijo presenta convulsiones, pérdida de conciencia, debilidad repentina o cambios drásticos de comportamiento, busca atención médica de emergencia inmediatamente.
El desarrollo del cerebro y del sistema nervioso de un niño es un proceso complejo y fascinante. Sin embargo, en ocasiones pueden presentarse obstáculos o alteraciones en este desarrollo. Es aquí donde entra la figura del neurólogo pediatra (o neuropediatra).
A menudo, el pediatra de cabecera es el primero en notar que algo podría requerir una mirada más especializada y te derivará a esta subespecialidad. En este artículo, te explicamos las señales de alerta más comunes que indican la necesidad de una evaluación neurológica.
La neurología pediátrica es la rama de la medicina que se encarga del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que afectan al sistema nervioso (cerebro, médula espinal, nervios y músculos) en bebés, niños y adolescentes.
A diferencia de los adultos, el sistema nervioso de los niños aún está en pleno desarrollo, por lo que los trastornos neurológicos pueden presentarse de manera diferente e impactar la adquisición de nuevas habilidades (hitos del desarrollo).
Si observas alguna de estas señales, es fundamental hablarlo primero con tu pediatra general, quien decidirá si es necesaria la derivación:
Esta es una de las razones más comunes para acudir al neuropediatra. Las convulsiones pueden ser evidentes (movimientos bruscos, sacudidas incontrolables, rigidez) o muy sutiles.
Es normal que cada niño alcance sus hitos (gatear, caminar, hablar) a su propio ritmo. Sin embargo, hay señales que no deben ignorarse.
Los dolores de cabeza pueden ocurrir en los niños por estrés, falta de sueño o necesidad de usar anteojos. Pero algunos tipos de dolor de cabeza requieren evaluación urgente.
La torpeza normal de la infancia es una cosa, pero los problemas neurológicos de movimiento son persistentes y pueden interferir con la vida diaria.
Durante los primeros años, el pediatra medirá el perímetro cefálico de tu bebé en cada control para asegurarse de que su cerebro crece a un ritmo adecuado.
Si bien los problemas de aprendizaje suelen manejarse con apoyo psicopedagógico, a veces tienen una base neurológica subyacente.
Si tu hijo necesita una evaluación, puedes hacer lo siguiente para aprovechar al máximo la consulta:
Si tienes dudas sobre el desarrollo neurológico de tu pequeño, no te quedes con la angustia. Consulta a un profesional. En el directorio de PediatrasGT puedes buscar especialistas que te orientarán sobre los pasos a seguir.