Aviso Médico: El contenido de este artículo es de carácter puramente informativo y educativo. En ningún caso sustituye el diagnóstico, tratamiento o consulta presencial con un pediatra certificado.
En las últimas décadas, la obesidad infantil se ha convertido en una de las principales preocupaciones de salud pública a nivel global, y Guatemala no es la excepción. Los cambios en el estilo de vida, el fácil acceso a alimentos ultraprocesados ricos en calorías y el aumento del sedentarismo debido al uso de pantallas han provocado que más niños presenten sobrepeso a edades más tempranas.
Muchos padres se preguntan si la contextura de sus hijos es la adecuada para su edad o si esos "kilitos de más" son solo parte de su crecimiento natural. Comprender cómo identificar el sobrepeso y aplicar medidas preventivas a tiempo es crucial para asegurar la salud de tu hijo en su vida adulta.
En los adultos, determinar si hay sobrepeso es sencillo mediante el cálculo del Índice de Masa Corporal (IMC). Sin embargo, en niños y adolescentes, el cuerpo cambia constantemente a medida que crecen, y la proporción de grasa varía entre niños y niñas.
Por esta razón, los pediatras utilizan el IMC por edad y sexo, evaluado a través de las tablas de percentiles de la Organización Mundial de la Salud (OMS):
[!NOTE] No intentes diagnosticar a tu hijo comparándolo con sus compañeros o hermanos. La única forma precisa de saber su percentil es a través de las mediciones de peso y talla que realiza el pediatra en sus controles regulares de niño sano.
Además de las mediciones de la consulta médica, existen ciertas señales físicas y hábitos que pueden sugerir que tu hijo está ganando peso de forma poco saludable:
La prevención y el tratamiento de la obesidad infantil nunca deben enfocarse en restringir rígidamente la comida del niño ni en hacerlo sentir culpable. El enfoque debe ser familiar, mejorando los hábitos de todos los integrantes del hogar mediante la regla 5-2-1-0:
Además de esta regla, asegúrate de que tu hijo duerma las horas necesarias según su edad (el déficit de sueño altera las hormonas que regulan el apetito, provocando que tengan antojo de alimentos más calóricos) y establece horarios fijos para comer en familia, sin distracciones de pantallas.
El manejo del sobrepeso infantil debe ser guiado por profesionales de la salud. Si te preocupa el peso de tu hijo o notas alguna señal de alerta, te recomendamos agendar una cita. En nuestro directorio puedes encontrar pediatras especializados en nutrición en Guatemala que te orientarán con empatía y base científica.